La exposición, programada con motivo del centenario del nacimiento de Francisco Bores, revisaba en profundidad una de las etapas menos conocidas del pintor. Durante los años veinte, Bores tuvo ocasión de relacionarse con los protagonistas de la vida cultural de Madrid, en su mayoría vinculados con la Residencia de Estudiantes, quienes ejercieron una notable influencia sobre él. La exposición exploraba esta etapa madrileña y su toma de contacto con los movimientos ultraístas de la capital, donde participaba asiduamente en las tertulias de los cafés Gijón y Pombo, al tiempo que consolidaba su amistad con escritores y artistas como José Ortega y Gasset, Gerardo Diego, Guillermo de Torre, Gabriel García Maroto, Federico García Lorca, Salvador Dalí, Alberto Sánchez, Benjamín Palencia e Ismael González de la Serna, entre otros.
La reconstrucción de este ambiente y la relación de Francisco Bores con las figuras de la vanguardia fueron los principales objetivos de esta muestra, en la que se mostraron dibujos originales y grabados, en su mayoría inéditos, junto a fuentes documentales. La mayor parte de la obra expuesta procedía del archivo de los herederos del pintor y no había sido aún exhibida. Se expusieron también algunos de los fondos pertenecientes al Centro de Documentación de la Residencia de Estudiantes y a otras instituciones como el Instituto Valenciano de Arte Moderno.