El eje de la exposición era el proyecto de publicación por parte de Salvador Dalí y Federico García Lorca, entre 1925 y 1926, de un álbum de dibujos, denominados «putrefactos», que irían acompañados de un ensayo preliminar del poeta que éste nunca llegó a escribir. La muestra reunió por primera vez una selección casi íntegra de estos dibujos, en su mayoría nunca expuestos ni publicados hasta esa fecha. Con el fin de situar estos dibujos en el contexto en que se generaron se mostraron, además de otras obras originales de Dalí y de algunos de los protagonistas de la efervescencia artística y literaria del momento, diversos documentos que hacían referencia no sólo a las relaciones del grupo de amigos que protagonizaron esta aventura y a las actividades de la Residencia de Estudiantes, cuna del proyecto, sino también a los círculos de las vanguardias artísticas y literarias de la España de los años 20. Los fondos procedían de diez instituciones -entre ellas la Fundación Federico García Lorca, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la Fundación Juan March y la Residencia de Estudiantes- y 19 coleccionistas particulares. La exposición cerró sus puertas después de haber recibido la visita de más de 5.000 personas y haber obtenido una cobertura considerable por parte de los medios de comunicación.